sábado, 15 de setembro de 2012

Tetê, cães, meninos


por Daniel Ballester


Sou um cão morto sem alma jogado na estrada
Espuma na boca prostituta
Casa incendiada com meninos dentro
Esses meninos, essas marés de vento
Iluminando o caminho com as luzes de suas vidas apesar de ser quem sou
E quem sou?

Uma loba que nada em uma praia deserta
Isso Não sou
Sou um cão morto sem alma jogado na estrada

Gatos voam a contar-me coisas
Uma dessas tem a ver com a fotografia de uma moça brasileira
Chama-se Tetê Espíndola
A escutei cantar com Hermeto Pascoal em Porto Alegre
Sua voz encheu de pássaros o lugar
Esta noite vou passá-la no rádio
Em homenagem aos cães que morrem sós na rua como tantos de nós
E a esses meninos que tanto amamos porque amanhã é melhor

Tetê Spindola

3 comentários:

Daniel Ballester disse...

Beleza! "Escrito nas estrelas" foi o som da Teté que me despidió de Floripa nos oitenta.

Jayro Schmidt disse...

Daniel: o escrito nas estrelas lembra alguma coisa de Clarice Lispector, antes de se despedir acho que nos anos 1970. Aliás, em 1976 aconteceram tantas coisas com ela, solicitações e tal, e um recado do Cortázar dizendo que gostaria de conhecê-la pessoalmente, ele que já havia curtido Osmans Lins e, claro, arremessado no maravilhoso por Clarice. Não sei se chegaram a se encontrar, ela e ele que se reconheciam pelo cheiro, como os tigres.

Daniel Ballester disse...

Jayro:
El Primer Congreso Mundial de Brujería realizado en Bogotá en 1975 contó con la participaciòn de Clarice Lispector.Fue invitada porque alguien había escrito que ella usaba las palabras no como escritora sino como bruja.
Su conferencia se llamó "Literatura y magia" He aqui un fragmento.

..."No creo en nada. Al mismo tiempo creo en todo. El 1 de enero de 1974 estaba de pie en los escalones de una escalera cerca de la casa de un amigo, esperándole. Hacía mucho calor y todo parecía desierto. Era un día festivo y de repente me sentí completamente desesperada, sin ninguna perspectiva. Me cubrí el rostro con las manos y pensé: Por favor, Dios mío, mándame por lo menos algún símbolo de paz. Entonces abrí los ojos y un minuto después vi dos palomas cerca de mí. Me quedé sorprendida y un poco asustada. Luego fuimos al cine, mi amigo y yo. Cerca del cine había una tienda cerrada, porque era festivo, y vi a través del escaparate una especie de jarrón con cuatro palomas dentro. Al día siguiente fui a aquella tienda y compré el adorno de porcelana. Al día siguiente una pequeña pluma de paloma cayó sobre mí. La perdí. Y el episodio con el pájaro sucedió de forma dramática. Era otra vez un día muy cálido y yo estaba completamente exhausta. Volvía del centro de la ciudad en un taxi. Llevaba gafas oscuras. Y tan cansada que apoyé la cabeza en el brazo, intentando descansar un poco. Entonces sentí algo que me molestaba entre la lente de mis gafas y mi ojo izquierdo. Me quité las gafas y encontré una pluma de paloma. Sin comentarios. Dos días después fui a la consulta de un médico amigo mío y otra vez cogí un taxi. El conductor frenó de repente. Le pregunté: ¿qué ha pasado? Él respondió: casi mato una paloma, pero, gracias a Dios, ha escapado. Llegué a la consulta de mi amigo y le conté aquella historia de las palomas desde el principio. Y le pregunté: ¿qué significan esas cosas extrañas? Él respondió, sonriendo, que las cosas buenas no necesitan explicación. Y añadió: ¿quieres que te dé una pluma de paloma? Yo dije: claro que sí, si tienes una. Él se agachó, tomó una pluma del suelo y me la dio.
Un día a un amigo mío le sucedió otra cosa. Tenía un bonito pico de plata, un pájaro difícil de encontrar en Río, especialmente en Copacabana. Una mañana, cuando fue a alimentarlo, vio con tristeza que el pájaro había muerto. No se podía hacer nada más que lamentar la muerte del pajarito. Una hora después la criada gritó: vengan rápido, vengan a ver esto. Todos fueron a la parte de atrás de la casa y vieron en el suelo, tembloroso, un pico de plata. El pajarito no intentó escapar y lo metieron en la jaula. Comió y empezó a cantar. Pregunto: ¿por qué? ¿para qué? Tampoco existe respuesta para el hecho de que en una pequeña semilla, una simple semilla de árbol, haya esa promesa de vida, el fenómeno de una semilla que contiene vida es totalmente imposible. Un escritor brasileño dijo que estar vivo es imposible, y yo añado que nacer es imposible.

Y, para terminar, diré una cosa que puede parecer absurda, porque lo que voy a decir es matemática, magia pura. La magia en relación con lo que se escribe remite a la palabra "inspiración". ¿Cómo explicar la inspiración? A veces, en mitad de la noche, durmiendo un sueño profundo, despierto de repente, anoto una frase llena de palabras nuevas, después vuelvo a dormirme como si nada hubiese sucedido. Escribir, y hablo de escribir de verdad, es completamente mágico. Las palabras vienen de lugares tan lejanos dentro de mí que parecen haber sido pensadas por desconocidos y no por mí misma. Los críticos consideran que escribo lo que llaman "realismo mágico". Y un crítico, no recuerdo de qué país de América Latina, escribió sobre mí: no es escritora, es una bruja.
E agora quero ouvir o que vocês sabem sobre bruxaria".

Fonte: Outros Escritos/ Clarice Lispector; organizaçao de Teresa Montero e Lícia Manzo- Rio de Janeiro, Rocco, 2005.